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El Himno Nacional-1968

 

UPDATE-2018:

Fifty years following the event that changed the course of the life and career of Jose Feliciano in innumerable ways, his now-iconic rendition of the “Star-Spangled Banner,” is viewed as the ground-breaking entry for personal interpretation of our Nation’s most beloved hymn. 

2018 is marking that milestone with events and accolades crystalizing the affirmation that Jose Feliciano is indeed, according to Hearst Media Group writer, Christina Hennessy, a “NATIONAL TREASURE.”

The links below will bring you to some of the year’s touching moments and honorable mentions:

The Smithsonian Donation Press Release 

The Smithsonian Recognizes Jose Feliciano’s “Contribution to the People of America”

‘BANNER’ YEAR for Jose Feliciano: National Treasure

 

 

Ernie Harwell Remembers Jose Feliciano (04:43)
MANDI WRIGHT/DFP — Legendary Detroit Tigers broadcaster Ernie Harwell recalls choosing Jose Feliciano to sing The National Anthem at the 5th game of the World Series in 1968.

The National Anthem

Original 1968 Recording of “The National Anthem”

Ernie Harwell

Ernie Harwell Recalls Choosing Jose to Sing the Anthem

Listen to Ernie Harwell, Hall of Fame Baseball Sportscaster and “The Voice of the Tigers,” as he recalls choosing Jose Feliciano to sing The National Anthem at the 5th Game of the World Series in 1968. Thank you Ernie, for permission to use this clip from your “Ernie Harwell’s Audio Scrapbook.” We love you dearly and always will…
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Reflections:

Jose shares his experience with you
El año era 1968, Martin Luther King había sido asesinado al comienzo de la primavera. Robert Kennedy fue asesinado escasos 2 meses después. Nuestro país estaba en guerra con Vietnam, y la violencia se vivía aquí también, debido al conflicto en Asia. Nuestra nación estaba dividida por raza, clase, sexo e inclusive por edad. La generación más vieja no tenía fe en los jóvenes, y la generación más joven no confiaba en “nadie de más de 30 años”. Sus actitudes se reflejaban en la manera de vestir, en sus políticas y su música.

Sitúe a José Feliciano. El músico joven y ciego de Puerto Rico estaba cosechando grandes éxitos en América Latina con el Bolero y, en ese momento, un gran “hit” en la escena Americana con “Light My Fire”. El había sido invitado a cantar el Himno Nacional en el quinto juego de la Serie Mundial, de los Tigres contra Los Cardenales de San Louis, en Detroit. La invitación fue extendida por el veterano locutor de baseball, Ernie Harwell.

José estaba actuando en ese tiempo en Las Vegas, junto a Frank Sinatra, En el “Caesar’s Palace”. Ernie había oído que el tenia una versión interesante del Himno Nacional, y como Ernie era el encargado de planear la parte de talento para la interpretación del Himno en los juegos, el pensó en invitar a José. Un vuelo muy temprano en la mañana trajo al músico a Detroit donde el juego daría a lugar ese mismo día.

Ante unos 54,000 fanáticos presentes, e incontables millones de televidentes y radioescuchas alrededor del país, un José nervioso caminó hacia el campo de juego con su perro guía ‘Trudy’, y su guitarra.

El quería cantar un himno de gratitud al país que le había dado una oportunidad; al país que había permitido a un niño ciego con un sueño llegar más allá de sus propias limitaciones, mucho más lejos de lo que unos pocos, a su edad, habían alcanzado. José quería cantar un himno de alabanza al país que le había dado a el y a su familia una mejor vida.

En esa tarde soleada de octubre, José tocaba y cantaba lentamente y con sentimiento, “Oh Say Can You See.” y se palpaba la grandeza del momento en ese gran estadio. Pero cual fue su sorpresa que antes de terminar la canción se dio cuenta de una recepción mixta – aceptación y desaprobación hacia su interpretación al himno – con el bullicio y aplausos. “Me pregunto que estará sucediendo?”, se pregunto, y fue escoltado al palco de prensa para descansar un rato antes de volar de regreso a Las Vegas para su show de la noche.

“Usted sabe lo que hizo?”, le pregunto alguien. “Usted esta causando gran polémica” El panel de teléfono esta sonando sin parar con llamadas de personas molestas por tu interpretación del Himno Nacional!”

“Dios mío”, pensó José, a la vez que la gran controversia estallo a través del país. Hubo reportes de veteranos que tiraron sus zapatos al televisor mientras el cantaba. Otros cuestionaban su derecho de permanecer en los Estados Unidos, sugiriendo que debía ser deportado (adonde exactamente, nunca se menciono pues los portorriqueños son, por supuesto, ciudadanos Americanos)! Otras personas atribuyeron este hecho al momento histórico y se sentían mal por el estado de nuestro país.

Obviamente, también hubo quienes percibían la profundidad y la dimensión de su versión – entre los jóvenes y adultos quienes no se dejaban llevar por la polémica negativa que suele surgir cuando algo nuevo se presenta. Fue inusual. Fue hecho de una forma muy bella. Fue ciertamente sincero.

La controversia fue una sombra para Feliciano y su música por muchos años. Como resultado de esta polémica, nació un gran orgullo nacional acerca del himno que jamás se había visto. Originó temas de conversación sobre el mismo punto de controversia y unió a un pueblo con sus distintos partidos políticos y logró solidaridad.

Hoy en día es común escuchar distintas versiones del Himno Nacional. Algunas son definitivamente mejores que otras, algunas todavía encienden criticismo. Sin embargo, se puede notar una gran aceptación a diferentes formas de interpretar el Himno Nacional en una manera intensa y personal.

Este no era el caso antes de José Feliciano.